Jul 3, 2014

Mentiras blancas

Qué difícil se ha vuelto la rutina. Todos nuestros rituales románticos, ver el sol ponerse en el parque, caminar bajo la luz de la luna, tomar café por la mañana mirando salir el sol, han perdido su brillo y significado.

La luz que desaparece en el atardecer irá a iluminar a otras almas que no son las nuestras, dejándonos desprotegidos. Este momento, que antes ansiaba a tu lado, se tiñe de amargura. ¿Por qué sigues sonriéndome? Yo sé que ya no sientes lo mismo que yo, que vamos perdiendo también esos paseos nocturnos. La luz de la luna ha deslavado las caricias, los besos, y tengo miedo de que, en cualquier momento, comenzarán a verse nuestras heridas, nuestras cicatrices.

Comienza a hacer frío. Los días nublados lo presagian. Los dos lo sabemos, lo vemos venir, y aún así, me mientes. Bellas mentiras con tus ojos, con tus manos, con tus brazos. Seguimos tomando café por las mañanas, en el mismo lugar en el que nos baña la luz del nuevo sol; nada ha pasado aún. Sigo compartiendo esto contigo, pero ya no hay nada en ningún lado. Ya no lo siento, y yo no puedo detener esto que sale desde el fondo de mi ser; esto que trato de hacerte llegar. No sé como detenerlo, no logro que lo veas, no llega hasta a ti. Yo no puedo más, no quiero tus mentiras. Cada vez me cortan más, me hieren, me impiden disfrutar de lo último.

Buenas noches, me dices.
Adiós amor, respondo.

Y te suena extraño, pero te doy un beso en la mejilla y me volteo para dormir. Apagas la luz y haces lo mismo que yo. Sé que no me lo vas a pedir, que no encuentras la manera de decirlo. También te duele porque no entiendes cómo fue que terminó, y te esfuerzas, lo haces por mi. Mientes para mí. Hermosas mentiras que parecen verdad. Mentiras que caen, ligeras y blancas como la nieve, sobre lo que nos unía. Va a comenzar la primera nevada de invierno, lo anunciaron en la tele. Después de que te duermas me voy a ir, sin siquiera dejar huella alguna en esa primera nieve; y cuando el manto blanco se derrita, olvidarás todo de nosotros.


Adiós, amor. Te amé y me amaste por un tiempo.